La Universidad Nacional de Misiones (UNaM) fue creada en 1973, para impulsar la integración e interrelación con instituciones gubernamentales y no gubernamentales de la provincia y la región. Es una institución universitaria de derecho público, autónoma en lo académico e institucional y autárquica en lo económico y financiero.

En sus cuarenta años de existencia ha llevado adelante diversas políticas en materia de actividades científico tecnológicas, todas ellas orientadas a una permanente y pertinente articulación con la sociedad, poniendo a disposición de los sectores socioeconómicos sus recursos humanos formados en investigación, vinculación y transferencia. Los requerimientos de los diversos sectores han ido generado una notable motivación entre los investigadores en la incansable búsqueda por resolver diversas problemáticas vinculadas a la producción, la tecnología, las ciencias sociales, la economía, la cultura, al arte, entre otras áreas.

 

En la actualidad más del 55% de la planta docente de la UNaM desarrolla actividades de investigación. El último proceso de categorización del programa de incentivo a docentes investigadores de la Secretaria de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación, ha sido exitoso para la Universidad, pues ha significado que unos 670 investigadores obtuvieran su categorización, incrementándose en un 30% la cantidad de categorizados, con referencia al proceso anterior realizado en el 2005.

 

De forma similar, entre el 2006 y el 2012, la cantidad de proyectos de investigación que se desarrollan en la UNaM se han incrementado en un 25%, mejorando la capacidad de análisis de la problemática local y promoviendo el desarrollo de manera integral y sostenible. Por lo cual la investigación científica y tecnológica se convierte en un motor de progreso, en donde los investigadores son los protagonistas por excelencia.

 

El conocimiento es un recurso estratégico, y como tal debe ser utilizado en beneficio de la sociedad. Sus efectos se potencian aún más si es compartido y difundido a través de eventos que fomenten el intercambio de experiencias entre los investigadores y permitan la socialización de las soluciones propuestas. Cuando esto sucede y los resultados de la investigación se insertan y generan cambios positivos en las comunidades se facilita la conversión de un mundo científico-tecnológico en un mundo más real y comprometido. De esta manera se orienta a la academia hacia la creación de condiciones necesarias para la formación de graduados universitarios con competencias para proponer y generar cambios en la sociedad.